LO QUE HACEN LOS MEJORES PROFESORES UNIVERSITARIOS,
POR KEN BAIN
Autor
Juan Gabriel
Galarza Encinas
RESUMEN
En la obra Ken Bain, se observa la práctica y el pensamiento
de los que considera profesores exitosos, por haber logrado en sus
"estudiantes los mejores resultados educativos". Advierte que, si
bien se trata de resaltar lo que hacen bien, estos profesores también enfrentan
dificultades, tienen que cuestionarse sobre qué han realizado mal, sus razones
y formas de mejorar; tienen días buenos y malos, se enfrentan a frustraciones,
cometen errores; no son perfectos. El primer capítulo el que a la vez es introductorio,
contextualiza las inquietudes que lo indujeron a la investigación y que
permitió la selección de los profesores; los siguientes capítulos hacen
referencia a las conclusiones de la investigación: lo que saben sobre cómo
aprenden sus estudiantes; forma de preparar las clases; lo que esperan de sus
estudiantes; forma de dirigir sus clases; trato que le dan a sus estudiantes y
forma de evaluar a sus estudiantes y así mismo.
CUESTIONES
METODOLÓGICAS
Ken Bain, ofrece en su libro los resultados de un estudio de quince años sobre 63 profesores extraordinarios, de 40 disciplinas diferentes, que enseñan en una cierta cantidad de universidades. La información sobre los docentes estudiados se obtuvo de:
I.
Entrevistas
II.
La presentación de sus ideas sobre la enseñanza,
III.
Materiales escritos en relación con las asignaturas,
IV.
Observaciones de su docencia.
V.
Las producciones de los estudiantes.
VI.
Comentarios hechos por colegas.
La investigación estuvo direccionada a cuatro áreas:
1. Los objetivos
de aprendizaje
2. La promoción
de esos objetivos
3. La evidencia
de éxito en el logro de esos objetivos
4. La
contribución de métodos al aprendizaje.
El estudio, en definitiva, se buscó ampliar la comprensión que se tiene sobre la docencia que logra un “aprendizaje excepcional”, es decir aquella que tiene éxito en conseguir el desarrollo personal e intelectual de los estudiantes.
Por
excelencia docente, el autor del estudio entiende el éxito en ayudar a los
estudiantes a aprender, de tal manera que los alumnos quedaban satisfechos,
interesados en la asignatura y con deseos de seguir aprendiendo. Precisamente
el estudio se ocupó de profesores que aportaron una evidencia clara de que
ayudaban y animaban a sus estudiantes a aprender. Esos profesores ejercían una
influencia perdurable sobre la manera de pensar, actuar y sentir de los
estudiantes
El libro propone aprender de tales profesores exitosos, Una vez identificaron los profesores de éxito, se los estudió a la luz de seis cuestiones generales:
(1) ¿Qué es lo que saben sobre cómo aprendemos?
(2) ¿Cómo preparan las clases?
(3) ¿Qué esperan de sus estudiantes?
(4) ¿Cómo dirigen la clase?
(5) ¿Cómo tratan a sus estudiantes?
(6) ¿Cómo evalúan a sus estudiantes y a sí mismos?
DISCUSIÓN DE
LOS RESULTADOS CONCLUSIONES
¿Qué
es lo que saben sobre cómo aprendemos?
Muestra que los profesores extraordinarios cuentan con muy buenos conocimientos en sus respectivas materias, algunos con publicaciones reconocidas, otros con publicaciones modestas o sin ellas. Lo fundamental era que estaban al tanto de los avances intelectuales, científicos o artísticos propios de su campo, analizan lo que otros hacen en sus disciplinas, leen sobre otros campos del saber; obtienen de sus estudiantes logros intelectuales, físicos y emocionales. El autor plantea que quizá para algunos esto no sea nada extraordinario, pero la clave está en que saben cómo trabajar los conceptos complejos, llegar a su esencia desde acciones motivadoras, razonando sobre sus disciplinas. Otro rasgo significativo es que poseen comprensión así sea mínima sobre el aprendizaje humano; por lo tanto, tienen la capacidad para que el estudiante construya sus propios conocimientos; para ellos el aprendizaje debe ser duradero, importante y debe reflejarse en lo que la persona piensa, actúa y siente.
¿Cómo preparan las clases?
El recorrido de este capítulo
muestra que estos profesores cuentan con concepciones básicas de lo que es
enseñar y aprender, desde donde estructuran sus clases como esfuerzos
intelectuales, desde unos criterios de exigencia intelectual, investigativa. De
ahí que las preguntas que preparan se alejan de lo prosaico o rutinario, puesto
que tienen que ver con los objetivos del aprendizaje para los estudiantes;
piensan en la docencia como una forma de ayudar y animar al estudiante a aprender.
Al ser su fin el fomentar el aprendizaje se preocupan por conocer aquello que
saben sus estudiantes, cómo están aprendiendo, formas de comunicarse con ellos;
es una búsqueda constante en diferentes sentidos.
¿Qué esperan de sus estudiantes?
Aquí se emprende una tarea
minuciosa, el indagar a partir de varias preguntas va indicando que la
tendencia inicial de estos profesores es entender y apreciar el valor de cada
estudiante, no rotularlo; incitan en sus estudiantes la búsqueda de estándares
altos transmitiéndoles una gran confianza para alcanzarlos, puesto que
consideran que el miedo y la ansiedad lleva a reducir la capacidad de razonar.
Su énfasis no está en la cantidad de trabajo sino en la capacidad de producir,
de razonar correcta y cuidadosamente, comprender asuntos y problemas complejos,
recoger y utilizar evidencias.
¿Cómo dirigen sus clases?
El autor muestra como de las
prácticas de los profesores surgen siete principios comunes relacionados con:
el entorno, el lograr su atención, comenzar con algo de interés para los
estudiantes, buscar compromisos, llevarlos a aprender fuera de la clase,
razonar desde la disciplina, crear diversas experiencias de aprendizaje. Es por
esto que se crea un “entorno para el aprendizaje crítico natural”; es un escenario
colaborativo donde el estudiante interactúa con problemas interesantes, reales
que le permite poner a prueba sus conocimientos en contraste con la realidad,
donde se da la confrontación y el error está presente; de la misma forma surge
la retroalimentación con estudiantes de más experiencia. Todo lleva a que el
estudiante sienta que su trabajo será considerado dentro de parámetros de
imparcialidad y honestidad.
¿Cómo tratan a sus estudiantes?
Actúan desde un trato amable; se destaca la
confianza que estos docentes tienen en sus estudiantes, sienten que están
dispuestos aprender. Comparten con ellos sus propias experiencias logros,
dificultades, equivocaciones, esto lleva al estudiante a ser más reflexivo y
franco; hace que sus prácticas se alejen de demostraciones de poder lo cual
otorga confianza. Su acción se enmarca en la preocupación por el aprendizaje
del estudiante, de ahí que la docencia debe comunicarle que es “una inversión”
que le otorga importancia como persona y como estudiante; además tienen en
cuenta que las reglas se cambian de acuerdo a las necesidades de los
estudiantes
¿Cómo evalúan a sus estudiantes y
así mismo?
En la mirada de este aspecto se encuentra que
todos cuentan con algún programa sistemático unos más otros menos elaborado,
que les permita poner a prueba sus resultados y realizar ajustes, evitando
evaluarlos con normas arbitrarias. Se encuentran con profesores que han roto
con tradiciones ya establecidas dando lugar a enfoques diferentes, la
evaluación más allá de clasificar y jerarquizar la utilizan para ayudar a los
estudiantes a aprender, se centra más en el aprendizaje que en el rendimiento;
es una manera de comunicarse con el estudiante, tiene que ver con los cambios
intelectuales y personales. Lo interesante es la mirada que se hace el docente;
los mejores profesores están dispuestos a un examen profundo sobre sus
objetivos de aprendizaje, encuentran en el trabajo de sus estudiantes el
reflejo de sus aprendizajes. El autor termina el capítulo esbozando algunas
reflexiones sobre una docencia efectiva, señalando que la docencia debe
juzgarse utilizando una perspectiva que parta del aprendizaje.
En seis capítulos, el autor presenta cuáles son aquellas características y estrategias propias de los profesores extraordinarios que surgieron de la investigación, teoriza sobre ellas y describe algunas prácticas asociadas de nivel más operativo. A continuación, una síntesis por fuerza muy breve:
· La investigación concluye que los mejores profesores se preocupan por cómo se aprende, y específicamente cómo se aprende en sus campos de conocimiento. Lo que sorprende es que «tienen como mínimo una comprensión intuitiva del aprendizaje humano, que es análoga a las ideas que han ido apareciendo con la investigación en las ciencias del aprendizaje».
· Los profesores excepcionales preparan sus intervenciones académicas a partir de preguntas sustantivas referidas a los objetivos de aprendizaje de sus interlocutores, y no de lo que se supone que hagan ellos en sus clases. En ese sentido, la metodología empleada por estos profesores es muy variada, lo que desmitifica valoraciones dualistas tradicionales con relación a la enseñanza y la docencia: tradicional/innovadora, activa/pasiva, docente expositivo/facilitador.
· ¿Qué esperan de sus estudiantes? Esperan más, sobre todo de los estudiantes con bajas notas, pero lo hacen privilegiando objetivos ligados a cómo se piensa y actúa en la vida diaria a la luz de las metas del estudiante por sobre los objetivos cognoscitivos del curso. Lo que importa para ellos es lo que deben ayudar a construir para después del curso, no para su certificación.
· Cuando enseñan, intentan crear un «entorno para el aprendizaje crítico natural», lo que implica enfrentar a los estudiantes a condiciones exigentes y útiles con relación a problemas reales importantes y a tareas auténticas que los desafíen a repensar y posiblemente a cambiar sus esquemas mentales previos.
· Los profesores «exitosos» tienen confianza en principio en los estudiantes, y la muestran. Confían en sus deseos y posibilidades de aprender, comparten dificultades y progresos realizados en su proceso intelectual y mantienen un trato amable con ellos.
Los resultados de la investigación comprueban que los mejores
docentes evalúan a los estudiantes y a sí mismos en función de comprender los
progresos (o no) que los alumnos realizan con referencia
RECOMENDACIONES
La importancia de poder trasmitir los conocimientos mediante
la enseñanza, se debe hacer observando e implementando muchos factores como el
comportamiento emocional, psicológico, motivacional desde puntos como
Neurociencia, desde el avance tecnológico, desde el cambiante sistema económico
y filosófico de las sociedades, solo así podremos decir que la enseñanza es real
en nuestros estudiantes
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
• Bain, K.
(2005). Lo que hacen los mejores profesores univ. Universitat de València.
• Bain, K.
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Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 20(3), 319-320.
• Sales, M. T.
(2014). Ken Bein. Lo que hacen los mejores profesores universitarios.
InterCambios: Dilemas y Transiciones de la Educación Superior, 1(1), 82-87.
• Bain, K.
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València.
• de la Hoz, T.
A., Granadillo, Y. M., & López, A. R. Relatoría:“Lo que hacen los mejores
profesores universitarios” de Ken Bain.
• Plenc, D. O.
(2011). Lo que hacen los mejores profesores
• Sancho, C. P. (2007). Ken Bain (2006). Lo que hacen los mejores profesores
de universidad. Valencia: Publicaciones de la Universidad de Valencia, 229 pp.
Estudios sobre Educación, 178-178.
• Pérez-Sancho,
C. (2007). Ken Bain (2006). Lo que hacen los mejores profesores de universidad.
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